Pero, sin duda, el icono de este mes, al menos para mí, son las Fiestas Patrias. No es que quiera decir que amo la cueca, la chicha o la empanada de horno, simplemente me encanto con la atmósfera que rodea estos días. La gente sabe que va a tener tiempo, para qué, para hacer lo que quiera. Y eso es lo que me gusta hacer el 18 y lo que veo que hacen las personas. Algunos se quedan en la capital y van a las fondas, otros organizan asados grupales, muchos emigran de Santiago para irse a la playa en compañía de amigos o familiares; todos aprovechan de recrearse, de disfrutar, de compartir, pero siempre con el espíritu medio patriota que ronda el aire por esta fecha.
Se ven más volantines por el aire, más sonrisas de lo común, más enamorados, y azul, rojo y blanco por doquier.





















