Debía comenzar la función y una de las bailarinas no había llegado; el dueño, René Valdez, le pidió a uno de los payasos que tomará algunas prendas y reemplazara a dicha mujer. Minutos después apareció en el escenario levantando las piernas y cargando la cabeza repleta de plumas como una más, había superado el miedo al rechazo de la gente , el espectáculo era un éxito. Desde ese día, el show del Timoteo daría un vuelco.








Este circo porteño partió como cualquier otro, con mucho esfuerzo, armando la carpa en los jardines de conocidos y reuniendo a unas pocas personas cercanas al lugar del show. Lentamente fue haciéndose fama mediante el más antiguo estilo de publicidad, el boca a boca. Los circos eran algo común, pero este no era cualquier circo.
El impasse que había sufrido aquel payaso, había traído renovación y esperanza al Timoteo, que no pasaba por un buen momento. Aparecieron más plumas, lentejuelas y rímel que cubrirían los robustos cuerpos y las toscas facciones de algunos de sus integrantes. El espectáculo de "la loca de la cartera" es uno de los más populares, pero dicen que aquí no hay estrellas, todos son tratados por igual.
Después de la función vuelven a su camarín y recobran esa imagen que habían abandonado por algunas horas, mientras practicaban la función. Muchos personajes como la Fabiola, interpretada por Mario Zuñiga, nacen y mueren en el escenario. Los transformistas del Timoteo son muy recelosos de su vida privada, ya que aseguran que ésta no tiene relación con la función que desempeñana en el circo.
Algunos aún miran este espectáculo con ojos críticos y lo catalogan de "circo gay", sus integrantes reniegan de esta denominación. A pesar de esto, ya son más de 35 años de trayectoria conformado por un equipo cercano a las 60 personas.







1 comentario:
estas jotitos del circo timoteo tan buenicimas ademas el circo es bueno y lod admiro. xau katita
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