
Tiene sólo 32 años y varios premios en su haber, quizás el más importante sea el World Press Photo, otorgado en 2006. A recorrido distintos países como Panamá, Perú, Bolivia, Afganistán, siempre intentando plasmar un fuerte contenido de lo humano, poniendo atención a los detalles y a la luz, que juegan un rol importantísimo en sus fotografías. Tiene un trabajo sensible y a la vez sencillo, con un mensaje que puede ser interpretado por cualquier persona. Así, actúa como un puente entre lo fotografiado y el lector, hace sentir la magnitud de la imagen inmortalizada.
Nació en 1975 en Chile. Sus primeros acercamientos con el mundo de la fotografía fueron cerca de los 16 años, cuando compró su primera cámara, aprendió a revelar en el laboratorio del colregio y comenzó a viajar por Chile y más tarde por Sudamérica. “Pienso que empecé como fotógrafo, queriendo aprender a entender cosas... a apreciar la belleza y... dejarme llevar por esto que ser fotógrafo significa. Te lleva a conocer mucha gente, a hacer muchas preguntas, a hacerte muchas preguntas. Te lleva a querer descubrir y a entender el por qué de muchas cosas, visitar culturas distintas, situaciones distintas, no necesariamente difíciles. Las ganas de fotografiar me llevaron a viajar durante mucho tiempo, y de alguna manera, casi por accidente, terminé haciendo fotografía periodística y encontré que tiene un potencial comunicativo gigantesco” indicó a la BBC. En 1994, entró a estudiar Fotografía al Instituto Profesional Arcos, egresando 4 años después y haciendo su tesis de la ciudad boliviana de Potosí. Ese año hizo su práctica en La Tercera “medio que me acercó y despertó el gusto por el fotoperiodismo”, declaró en una entrevista para Canon.
Durante 1999 trabajó en el desparecido diario “El Metropolitano”, puesto que no le duró mucho, ya que ese mismo año lo llamaron para integrar el staff de corresponsales de la agencia Associated Press (AP) que lo llevó a cubrir hechos noticiosos en Panamá, Estados Unidos y Afganistán.
El 2003 abandonó esta agencia para realizar trabajos personales y emprendió un viaje por el Sur de Asia, estuvo en en Camboya, Nerpal, Vietnam y finalmente en una comunidad de nómades al norte de India, experiencia que graficó con un foto-reportaje llamado “Los Himalayas”. Ahí fue invitado a participar junto a otros fotógrafos en un programa de clases de la World Press Photo e hizo un trabajo en torno a los nómades. “Yo y mi esposa (Cecilia Alarcón) estuvimos 4 meses viviendo con ellos, nos movimos, volvíamos a las ciudades a comprar comida. Fue una experiencia increíble para nosotros. Hice este reportaje que todavía considero que está en proceso y quiero continuar”, señaló a Canon.
Nómades del Himalaya


El 2005, en la 49 edición del concurso realizado por World Press Photo, Munita obtuvo dos premios, el segundo lugar en la categoría "Noticias" con una secuencia sobre el terremoto de Cachemira y en la categoría "Retratos", obtuvo el tercer puesto. Ese mismo año decidió retomar sus labores en AP, ya que le ofrecieron ir a trabajar como corresponsal a Afganistán. Lo mandaron a Cachemira, al norte de Pakistán para el terremoto. Su tiempo se dividía entre Kabul y Cachemira. “Logré comunicar y transmitir el dolor que se estaba viviendo en esos días, de una manera que la gente sintiera empatía, que se acercara a un nivel humano. Estaba no sólo fotografiando hechos como la llegada de ayuda, yo estaba fotografiando la mirada de las personas, quería que el mundo viera y se comprometiera con ese dolor. Lo que busqué fue acercarme a la gente, a las experiencias personales. Eso tiene un impacto fuerte (…) me pareció importante mostrar cómo se estaba viviendo en esa ciudad y mostrar ese otro Afganistán no violento que está en las noticias, sino ese Afganistán del que te hablaba recién, de esa gente que quiere superar sus problemas, gente como todos nosotros que sólo quiere paz y reconstruir sus vidas” declaró en una entrevista para la BBC. Ese mismo año recibió el premio Young Photographer Award otorgado por el International Center of Photography (ICP) de Nueva York. Munita, ha desarrollado un trabajo paralelo a los conflictos internacionales del medio oriente que le toca registrar, realizando un trabajo de características notables que se insertan en una prestigiosa carrera de fotografía autoral.
Terremoto Cachemira
.jpg)

El 2006 obtuvo el premio Oscar Barnack (que tiene que ver con las fotografías de los seres humanos con su ambiente) y el de una de las agencias más importantes del mundo, la International World Press Photo, por su trabajo en Afganistán, el fotoreportaje titulado “Kabul, dejando las sombras”. "Es una instancia en la que la fotografía no sólo es vista por gente que se interesa en la fotografía, ya que la World Press Photo llega a todo el mundo. Hoy día está en los diarios, en los canales de televisión. Estar en eso es un privilegio", indicó a radio Cooperativa.
A mediados de este año, la ministra de cultura, Paulina Urrutia, entregó el Reconocimiento a la Fotografía Joven, Rodrigo Rojas de De Negri, a Munita. Además, hoy se encuentra trabajando freelance para el New York Times, algunas revistas de viajes y un par de periódicos. Espera tranquilidad para cuidar a su hija y en unos meses desea viajar con toda su familia a India, a contar una nueva realidad.
"Kabul, dejando las sombras"




Es la imagen que probablemente tiene menos contenido. Es la fotografía de un árbol, en un crepúsculo en invierno. Es un árbol sin hojas que vi desde la ventanilla de un automóvil en movimiento, y hay un cielo azul, un poco tormentoso, bien oscuro. Y un árbol que provoca un sentimiento de soledad, de abandono o de tristeza, de dureza, de sufrimiento...Es una piedra angular dentro del relato.
No hay comentarios:
Publicar un comentario